|
UNA VIDA SANA
Queridos
Amigos:
La salud y la enfermedad no son simples problemas materiales. La enfermedad
es un problema físico y moral, ya que abarca a toda la persona, y puede
llevarnos a arrastrar una vida mediocre. Gozar de una
buena salud es el factor más importante para disfrutar de una excelente calidad
de vida (ya lo dice la canción: salud, dinero y amor). La buena salud no consiste sólo en la ausencia de enfermedades sino en
hacer todo lo posible para prevenir su aparición, lo cual únicamente se consigue
llevando a cabo una vida sana.
Uno de los factores, que muchas veces nos saltamos a la
torera, es mantener una nutrición sana. Una alimentación equilibrada supone un aporte básico diario de los diferentes
grupos de alimentos sin abusar de ninguno, cosa difícil en nuestros países
industrializados, en un mundo de superabundancia generadora de enfermedades
propias de la civilización: diabetes, obesidad, gota, arterioesclerosis,
hipertensión arterial. El hombre ingiere alimentos, el tubo digestivo los
transforma en nutrientes, los absorbe y los utiliza para obtener energía, para
almacenarlos o para construir estructuras.
A la vez que hemos entrado de lleno en la cultura de las
hamburguesas, de los pastelitos y las cien mil adictivas chucherías, surge el
movimiento contrario: Las Dietas. Cuando se habla de dietas especiales (para adelgazar, para bajar el colesterol,
para la hipertensión arterial...) hay que vigilar que éstas no prescindan de los
grupos de alimentos básicos para no correr el riesgo de proporcionar cantidades
insuficientes de alguno de ellos. Uno no debe admitir dietas cuya propaganda
afirme que curan todo tipo de enfermedades. Son peligrosas las monodietas para
adelgazar y las dietas en las que casi sólo se toman preparados farmacéuticos.
Además, nadie debería emprender una dieta por su cuenta sin contar con el consejo
y vigilancia de un médico. Más vale convivir con algún kilo de más que cargarte
tu sistema metabólico con algún experimento dietético.
Por contra, busquemos soluciones más naturales: El paseo, la gimnasia regular, el deporte sin extremos, el movimiento corporal
le son imprescindibles al cuerpo humano para que se desarrolle y viva en salud y
para evitar la aparición de determinadas enfermedades. La práctica regular de
ejercicios gimnásticos permite mantener una línea de equilibrio corporal o
recuperarla y mantener una buena forma física. Si además, pensamos que belleza y
salud tienen relación totalmente directa, seguir una vida sana nos ofrece doble
ventaja: buena imagen social y buena capacidad de trabajo y de relación con los
demás.
Vale, vale, no resulta fácil hoy día ignorar la presión
social y mediática con la que somos bombardeados constantemente. Además, nuestro ritmo de vida y de trabajo, la presión
publicitaria y los mil anuncios que nos
rodean, nos ofrecen con frecuencia imágenes y puertas abiertas hacia senderos de
mayor felicidad y placer, llámense bebidas alcohólicas, tabaco, salidas
nocturnas largas, pocas horas de sueño y descanso... Nadie duda hoy en día de
los terribles enemigos que son todos ellos para la salud: la disminución de
capacidad intelectual y los mil problemas de salud que produce el alcohol, el
daño pulmonar del tabaco, el estrés por la falta de un descanso adecuado.
Hoy día la cultura de sexo, drogas y rock & roll, vive a tope
y muere joven, ha quedado obsoleta. Si lo que queremos es no sólo cantidad de vida sino calidad de vida, los avances
médicos y la evidencia social no ofrecen duda alguna sobre cuál es el camino:
usar y no abusar, saber elegir y utilizar cosas tan sencillas como comer,
moverse, dormir, respirar, saber decir no. Si nuestro cuerpo es vehículo de
nuestra mente, de nuestros pensamientos y actitudes es imprescindible cuidarlo,
mimarlo y darle lo mejor.
Vamos amigos, tampoco se trata de que hagamos una vida
monacal. Nuestro cuerpo está perfectamente preparado para soportar excesos, una
cana al aire de vez en cuando, pero no lo convirtamos en habitual. Viviremos más
y mejor y, sobre todo, tendremos mayor control sobre nuestra vida y nuestras
decisiones. Al saber antiguo me remito: "Mente sana en cuerpo sano".
Espero que nuestras indicaciones os sean de provecho. Venga,
a cuidarse un poquito,
Dr. Risco
|