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Las largas y puntiagudas hojas verdes del Aloe Vera con sus bordes ribeteados de pequeñas espinas, le hacen parecer que pertenezca a la familia de las cactáceas. Pero el caso es que esta respetada, desde hace mucho tiempo, planta medicinal con su pedúnculo floral de flores amarillas o naranjas, es un tipo de Liliácea. Las hojas proporcionan el gel transparente que dicen usaba Cleopatra sobre su famosa y exquisita piel, y la savia amarilla que viene de la base de las hojas secas se conoce como aloe amargo. El aloe es originario de las regiones del este y meridionales de África. Debido a su larga historia como planta medicinal útil, ha sido el compañero de viajeros a través de los siglos y ahora se puede encontrar en climas calientes de todo el mundo. Crece fácilmente en maceta en casa y es muy tolerante aunque necesita sol pero no admite bien encharcamientos de agua. El aloe se ha utilizado en medicina, externa e interna, por lo menos desde que hay historia registrada. Hay escritos de su uso en las tablas de arcilla sumerias que datan del 2.200 A.C.. El gran farmacólogo romano Dioscorides (41-68 D.C.) que viajaba con el ejército imperial, dio las primeras descripciones detalladas de su uso. Describe su poder para inducir el sueño, curar las heridas e irritaciones bucales, limpiar el estomago, aliviar las hemorroides y como bálsamo caliente. Lo que es más, añadió que la hoja entera pulverizada podía parar las hemorragias en las heridas. Fascinantemente, es utilizado más o menos de la misma manera hoy día. Una de las aplicaciones dominantes del aloe es como tratamiento tópico para las enfermedades de la piel. En los años 30 y 40, extensas investigaciones en la antigua Unión Soviética y Gran Bretaña demostraron que el gel del aloe , aplicado tópicamente, tiene una capacidad significativa de curar heridas, úlceras y quemaduras sellando la carne dañada con una capa protectora y acelerando el índice de curación. Los investigadores creen que esto es en parte debido a un compuesto llamado Ctin B que estimula el sistema inmune y facilita la curación. El aloe también se utiliza en varias gamas de los productos de belleza. ¿Para que es bueno? El aloe tiene muchas aplicaciones: Asma: Beber jugo de aloe vera puede ayudar a los pacientes asmáticos a no depender de los corticoesteroides. Aplicaciones digestivas: en dosis bajas, la tintura de vera amarga puede estimular el apetito – tomar tres gotas con agua antes de las comidas; en dosis más altas (sobre 10 gotas al día). La antraquinona, compuesto del amargo, produce generalmente contracciones en el colon que facilitan el movimiento de intestinos después de 8-12 horas de su ingesta. Por otro lado, el amargo, componente del jugo del vera, es un laxante irritante fuerte (incluso más concentrado que la Senna) y se aconseja que sea un medico quien lo prescriba para dosis altas. Primeros auxilios: el vera es un remedio casero excelente para calmar quemaduras, rozaduras y quemadura solares. Puedes usar un producto que lo contenga o si tienes una planta de vera, corta una hoja y aplícate el gel. |
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