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La Dieta y los Hidratos de Carbono |
Los hidratos de carbono
Sospechosos de producir excesos de peso, los hidratos de carbono suelen
eliminarse de las dietas de adelgazamiento. Pero dentro de una dieta de calorías
bien equilibrada, pueden consumirse de forma moderada, en especial cuando se
trata de alimentos elaborados con pastas, arroz o harinas integrales.
Las verduras y las frutas, que en general ocupan un lugar preponderante en los
regímenes para adelgazar, también son ricos en hidratos de carbono, pero aportan
además vitaminas y minerales necesarios para el organismo y su consumo deja una
sensación de plenitud nada desdeñable para quien debe aprender a satisfacer el
estómago con menores cantidades de comida.
Las ensaladas son un recurso inestimable para perder peso, pues es mínimo el
aporte de calorías de muchos de los ingredientes que se emplean corrientemente
en ellas, como la lechuga, la escarola, la endivia, el pepino, los rábanos, el
apio, los champiñones, los pimientos y la col. También la espinaca, la acelga,
el brécol, la coliflor y el calabacín son ingredientes comunes en estos tipos de
dietas porque son de bajo contenido en calorías y, además, ofrecen la
posibilidad de constituir un plato en sí o una buena guarnición de un pequeño
trozo de carne magra.
Lo mismo puede decirse de las frutas aunque, generalmente debido a los azúcares
que contienen, las limitaciones suelen ser mayores que cuando se trata de
verduras. Así, no es extraño que en las primeras etapas de las dietas estén
excluidos los plátanos, las cerezas, los melones y las sandías.
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