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Las bebidas
Así como entre una dieta y otra puede variar la cantidad y la clase de alimentos
permitidos, ninguna incluirá las bebidas alcohólicas ni las gaseosas, y todas
harán hincapié en las bondades de beber una gran cantidad de agua al día,
idealmente dos litros, para el buen funcionamiento de los riñones.
En cuanto se
refiere al té y al café, bebidas tan corrientes en la cultura occidental, se
imponen habitualmente ciertas limitaciones, pues por su capacidad estimulante
pueden provocar un aumento de la ansiedad que, con mucha frecuencia, es la causa
por la que se come de más. Asimismo se aconseja beberlos sin azúcar o, en su
defecto, con miel o con uno de los tantos edulcorantes que se pueden encontrar
hoy en el mercado.
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