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CURAS Y TRATAMIENTOS EN BALNEARIOS
El motivo de la estancia en un balneario
determina el tiempo y el tipo de tratamiento o técnica a aplicar. Por ello se
debe tener en cuenta que en aquellos casos en los que se prescribe una terapia
destinada a la cura o alivio de una dolencia concreta, es aconsejable
inscribirse por un periodo no inferior a diez días.
Si la premisa para acudir al balneario es exclusivamente de relax y orientada a
obtener los beneficios relajantes y antiestrés de la terapia con aguas termales,
la permanencia puede ser más corta. Son muy comunes entre las personas jóvenes
las estancias de un fin de semana, tiempo que resulta suficientemente provechoso
para recargar las pilas. Antes de escoger el balneario, se deben estudiar
las propiedades de cada fuente termal, ya que la composición de las aguas varía
según la zona donde se encuentra la estación. El lugar ha de elegirse de acuerdo
con las propias necesidades y, en caso de padecer alguna dolencia, bajo el
dictamen de un especialista, que será quien determine el tipo de agua termal o
mineromedicinal más conveniente. Sobre todo, hay que tener en cuenta que los
baños deben ser tomados en dosis adecuadas y bajo el control de personal
cualificado, evitando siempre la recomendación no profesional.
Años atrás se creía que las propiedades físicas y químicas de las aguas eran el
único factor que intervenía en el aprovechamiento de sus beneficios por el
organismo. Hoy en día se sabe que hay otros agentes que influyen directamente en
la curación de las dolencias, como por ejemplo, el nivel de radiactividad o los
elementos orgánicos que contienen. Los efectos físicos de las aguas se deben a
la temperatura y la presión, responsables de la vasodilatación periférica que
mejora la oxigenación de los tejidos en la zona tratada. Se obtiene una
relajación muscular inmediata y una sensación de bienestar. Los efectos químicos
se perciben a través de la piel, donde las diversas sustancias que componen las
aguas pasan por ósmosis al torrente sanguíneo, produciendo un efecto de relax y
alivio del dolor, al que se añaden otras propiedades antiinflamatorias. Los
efectos biológicos se producen por la acción de los macro y microorganismos de
la flora y fauna hidrotermales, formadas por diferentes especies, como las
sulfobacterias, que influyen sobre la detención del envejecimiento cutáneo.
Los tratamientos pueden administrarse de diferentes maneras, a modo de curas.
Las curas en bebida están indicadas en las afecciones del aparato digestivo; las
curas en forma de baños, para el aparato circulatorio y el locomotor, y las
curas en inhalaciones, para el aparato respiratorio. Existen diferentes
modalidades de tratamiento, las cuales suelen combinarse entre sí a fin de
obtener mejores resultados
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