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EL YOGUR, EL KÉFIR Y LA CUAJADA
Entre los productos obtenidos por la fermentación de la leche, el de consumo más
corriente en todos los países occidentales es el yogur. Originario de Turquía y
de los países balcánicos —de Bulgaria, en particular—, fue tradicionalmente un
producto alimentario básico de muchas poblaciones. Su contenido de ácido láctico
propicia la formación de la flora intestinal, regula la secreción estomacal de
ácidos y aporta dosis óptimas de fósforo y calcio. También contiene diversas
vitaminas del grupo B, que contribuyen al equilibrio nervioso, mental y físico.
Aunque es un alimento muy recomendable para todo tipo de personas, está indicado
de forma especial para quienes padecen ciertas alteraciones intestinales, como
diarreas y estreñimiento, cutáneas, como la urticaria, y del sistema nervioso.
Pese a su bajo contenido en grasas, también se elaboran yogures con leche
desnatada para quienes, por obesidad, hipertensión o arteriosclerosis, prefieran
ingerirlas en dosis mínimas.
Se conoce como kéfir la leche fermentada con este grano, formado por diferentes
levaduras, bacilos y un hongo. Este alimento líquido, de larguísima tradición en
las regiones caucásicas, ha sido estudiado científicamente porque en las
poblaciones que lo consumen con asiduidad no sólo se registran excepcionales
tasas de longevidad, sino que se desconocen ciertas enfermedades corrientes en
las sociedades más desarrolladas, entre ellas la tuberculosis, el cáncer y las
úlceras de estómago. Con base en esos estudios, se ha utilizado el kéfir, con
óptimos resultados, en pacientes con cálculos renales, artritis reumática,
anemia, asma e hiperglucemia, entre otras enfermedades.
A diferencia del yogur y el kéfir, la cuajada no se obtiene por fermentación de
la leche sino por la coagulación de sus proteínas que produce el añadido de
cuajo –de ahí su nombre–, una sustancia que se extrae del estómago de los
rumiantes, en particular, de la cabra. Aunque la cuajada tiene un alto poder
energético, no es bactericida, por lo cual la leche que se utilice en su
elaboración debe ser previamente hervida.
CONTINUAR:
El Queso
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