|
|
|
|
LAS LEGUMBRES Además de su riqueza en proteínas, albúminas y aminoácidos, las legumbres tienen un alto contenido en fibra, un elemento que es fundamental en la eliminación de toxinas. Las leguminosas, una familia de plantas que se caracteriza
por sus grandes flores y porque sus semillas están contenidas en una vaina,
están integradas por más de 1.200 especies, que crecen en casi todo el mundo y
se adaptan a muy diversas condiciones climáticas y de suelo, al cual enriquecen
debido a su propiedad de ser fijadoras de nitrógeno. Entre las especies
consumidas en Occidente, las más populares son las judías blancas y rojas, las
habas, los guisantes, las lentejas, los garbanzos y la soja. VALOR NUTRITIVO Por otra parte, sus aminoácidos esenciales son complementarios de los de los cereales (así, por ejemplo, la mayor parte de las legumbres son ricas en lisina, aminoácido escaso en los cereales) y, por consiguiente, aquellas comidas en que se combinan las legumbres y los cereales logran un buen equilibrio nutritivo, como sucede en el caso del arroz con lentejas o las tortas de maíz con frijoles. Además, las legumbres contienen otros elementos nutritivos muy apreciados, como sales minerales (calcio, hierro y magnesio), vitaminas del grupo B y abundantes hidratos de carbono. Asimismo, en las legumbres también se encuentran purinas (base química de los aminoácidos proteicos), de las cuales deriva el ácido úrico. Si éste se produce en exceso, el organismo acumula el sobrante. Con todo, la proporción de purinas es mucho menor en las legumbres que en las carnes, y no hay que olvidar que las purinas se eliminan si las cantidades son moderadas. Algunas variedades de legumbres contienen los denominados factores antinutricionales, que se destruyen al remojar o al cocer las legumbres, que consumidas crudas pueden causar trastornos de estómago. También existen factores antinutricionales que, sin ser tóxicos, pueden impedir que parte del contenido proteico de las legumbres sea absorbido por el organismo. Estos se eliminan con la cocción o en la germinación de las legumbres. Las legumbres contienen compuestos de
azúcares hidrosolubles, llamados oligosacáridos, que el aparato digestivo no
puede descomponer, y que provocan la reacción violenta de las bacterias del
intestino delgado, con producción de gases y aumento de la motilidad intestinal.
Si bien en la mayoría de los casos se produce una adaptación del sistema
digestivo, aquellas personas que no desarrollan las enzimas intestinales
necesarias para digerir dichas sustancias, deben evitar, en la medida de lo
posible, ingerir demasiadas leguminosas. |
|||
|
Una vida sana Alimentación Equilibrada Hidratos de Carbono La Leche y Quesos Las Carnes Las Frutas Las Legumbres Las Verduras y Hortalizas Los Cereales Los Frutos Secos Los Germinados Los Huevos Los Pescados y Mariscos Minerales Proteínas y Grasas Vitaminas |