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LOS MINERALES
Algunos minerales intervienen en el funcionamiento de ciertas enzimas, otros
participan en la formación de hormonas, mientras que otros integran la masa
muscular, los huesos y la sangre. Pero para que estos elementos cumplan su papel
en la nutrición humana debe existir un equilibrio adecuado entre varios de
ellos. Además de proporcionar al organismo grasas e hidratos de carbono,
proteínas y vitaminas, los alimentos también proveen de minerales, elementos
básicos que desempeñan un papel fundamental en diferentes funciones vitales y
aseguran un perfecto estado de salud.
ELEMENTOS Y OLIGOELEMENTOS
Existen 19 elementos que se consideran indispensables para la vida humana.
Según la cantidad en que cada uno de ellos se halla en los tejidos vivos se
clasifican en elementos principales y en oligoelementos.
Los primeros son aquellos que se necesitan en grandes cantidades: calcio,
fósforo, potasio, sodio, hierro y yodo.
Los oligoelementos actúan en el organismo en muy pequeñas cantidades, y son los
siguientes: magnesio, cobre, cinc, molibdeno, manganeso, cobalto, flúor, azufre
y cloro.
El contenido de minerales en los alimentos suele depender de la proporción de
aquellos que contienen las tierras de las cuales provienen. Por eso es poco
probable que en los países importadores, donde se consumen alimentos
procedentes de distintas regiones, se den tanto el exceso como el defecto
proporcionales.
EL SODIO
El sodio está presente en todos los fluidos del cuerpo y es esencial para
mantener equilibrada la proporción de agua que necesita el organismo, así como
para la actividad de los músculos y de los nervios. Un adulto necesita cuatro
gramos diarios de este mineral, que se encuentra en una amplia variedad de
alimentos, de modo que se obtiene naturalmente con cualquier dieta. Sin
embargo, debido a que en los países occidentales se sala la comida y a que la
mayoría de los alimentos elaborados industrialmente también contienen sal, una
persona suele consumir un promedio de sodio cinco veces superior al necesario,
lo cual provoca numerosas enfermedades, sobre todo entre los niños pequeños y
las personas de edad avanzada.
EL POTASIO
El potasio, presente en numerosas frutas y verduras, complementa al sodio y
puede contrarrestar los efectos perjudiciales de éste sobre la presión
sanguínea, por lo que resultaría ideal condimentar los alimentos con una
mezcla de sales de sodio y de potasio, en lugar de sal común. En casos
excepcionales, la deficiencia de potasio ocasiona un fallo cardíaco, lo cual
puede ocurrir si se abusa de purgantes y diuréticos, ya que este mineral se
expulsa por vía renal. Su deficiencia se expresa por irregularidad del ritmo
cardíaco, debilidad muscular, irritabilidad y confusión mental.
CONTINUAR: EL CALCIO,
FÓSFORO, HIERRO, YODO, CINC Y MOLIBDENO
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